viernes, 20 de noviembre de 2009

Foto: Costanera baja, Parque Urquiza, Paraná


EL BANCO LARGO

En recuerdo de mi hermano Carlos Álvarez (poeta)

Tengo las manos húmedas de nostalgias.
Había en nuestra casa un banco, un banco largo,
que ahorraba los espacios a las sillas escasas,
y nos juntaba en un racimo cálido.
¡Qué sencilla la vida de aquel tiempo! Salíamos al patio
y el cielo nos cubría, como un jacarandá de todo el año.
Al conjuro de clavos y maderas, cruzábamos un campo
de baldosas gastadas, a lomo de aquel banco…
Era ese mismo banco largo, de la cocina,
donde entrábamos cuatro, la piel contra la sangre
caliente del hermano.
…A ratos fue un tranvía…a ratos, se hizo un auto…
o un navío surcando los mares rojos del embaldosado.
¡Cuántas manos amigas llegaron hasta el patio!
¡Cuántas sillas se ahorraron con aquel banco largo!
Los horizontes parten del patio hacia la vida.
En el recuerdo queda un banco largo.


Desde los ventanales de las lágrimas, miro
llegar a los amigos que vienen a rodearlo;
vuelven por entre un bosque de manos y pañuelos
para rodear el árbol del recuerdo…aquel árbol.
La trama fue la misma de los patios azules:
nos faltaron las sillas… ahora sobraban llantos…
Ya no tenía el banco largo para ofrecerles;
se habré vuelto a su bosque…Habrá vuelto a ser árbol!
¿Serán las mismas ramas? ¿Tendrá los mismos cantos?
¡Que el cielo los azule, como un jacarandá de todo el año!

Rey Dardo Álvarez
(La Plata, 1920-1999, Paraná)

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