martes, 3 de marzo de 2015


EL ABANDONADO Y SUS DÍAS

Salgo a pasear por la costa
buscando en vano un consuelo.
Por la promesa del cielo
se empina la calle angosta.

La tarde otoñal, plomiza,
naufraga en medio del río.
Mi corazón - que no es mío -
se llena de ceniza.

Sobre un barranco de greda
muge su vocal un toro.
La tierra parece de oro
y el aire un rizo de seda.

Una barca pescadora
clava en la arena su quilla
y es la espuma de la orilla
libre flor que la decora.

Por escarpados senderos
llego, entretanto,a la Aduana.
¡Qué linda que está la hermana
del jefe del marinero!

Gasto al pasar un cumplido
y ella que es moza sumisa
deja volar su sonrisa
como pájaro de un nido.

Fracasa el amable reto
Mi corazón - cosa pura -
no sabe de más ternura
que la que alienta en secreto.

Y así ando ... Y así ando ...
La niña, el río, la arena ...
¡Nada me quita esta pena
de vivir agonizando!

JOSÉ EDUARDO SERI
 Antología "Entre Ríos cantada"
de L. A. Ruiz - 1955 -

A LA ORILLA DEL RÍO ...

A la orilla del río
un niño solo
con su perro.
A la orilla del río
dos soledades
tímidas
que se abrazan.

¿Qué mar oscuro,
qué mar oscuro,
los rodea
cuando el agua es de cielo
que llega danzando
hasta las gramillas?
A la orilla del río
dos vidas solas
que se abrazan.
Solos, solos, quedaron
cerca del rancho.
La madre fue por algo.
El mundo era una crecida
nocturna.
¿Por qué el hambre y las piedras
y las palabras duras?
Y había enredaderas
que se miraban,
y sombra de sauces,
que se iban,
y ramas que quedaban ...

Solos de pronto, solos,
ante la extraña noche
que subía y los rodeaba:
del vago, del profundo
terror igual,
surgió el desesperado
anhelo de un calor
que los flotara.

A la orilla del río
dos soledades puras
confundidas
sobre una isla efímera
de amor desesperado.

El animal temblaba.
¿De qué alegría
temblaba?
El niño casi lloraba.
¿De qué alegría
casi lloraba?

A la orilla del río
un niño solo
con su perro.

JUAN L.ORTIZ
Paraná, Entre Ríos, Argentina


ALERTA

I

La vida me reprocha
cada vez que la pierdo...
en las horas estériles,
en los brumoso tedios,
en el pueril derroche
de vanos pasatiempos,
se alza como del fondo
de un jardín de misterio,
la cara de ojos fijos
y mirada de espectro,
que me habla de un destino
que he forjado en secreto,
que me habla del espíritu
solitario y excelso,
y erige un mundo alerta
sobre el fugar del tiempo...
¡La vida me reprocha
cada vez que la pierdo,
y ocurre que me asaltan
tan súbitos silencios,
que me retraigo a veces
hasta cuando converso,
por motivos que nunca
sabrán mis compañeros!

II

Cuando sufro el reproche
de la vida que pierdo,
es mi hogar de trabajo
y de canción que anhelo:
éste refugio suave
de la orquídea del sueño,
éste taller de alas
que mueve el pensamiento,
éste rosal de rosas
que en el amor se abrieron...
¡No pasarás en vano,
onda fugaz del tiempo!
Trabaja en mi conciencia
el pertinaz obrero,
que erige el mundo alerta
de las horas que pierdo,
y me llama al trabajo
y a la canción y al sueño...

ANDRÉS CHABRILLÓN 
"Lado a lado" (1914-1916)
"La cigarra" - Edit. N. Impresora - 1955 -

martes, 23 de diciembre de 2014

FELICES FIESTAS PARA TODOS, QUE DIOS LOS BENDIGA, CUÍDENSE, DEN LO MEJOR DE SÍ, hasta siempre!!!


jueves, 30 de octubre de 2014


Es un honor Sr. Antonio Porpetta tenerlo como lector de éste humilde blogs, homenaje a mi tierra en la voz de sus poetas. Y en las imágenes de una cámara que ven mis ojos. A todos los lectores gracias por estar. Marta Liliana Pimentel Álvarez.

SI VUELVO A PARANÁ

Si vuelvo a Paraná me estarás esperando
y veré la glicina querida que conoces.
En el ocaso inmenso estarás conversando
con mis sombras de entonces, con mis lejanas voces.

El zaguán con hortensias volverá repetido.
Entraré lentamente y alguien cerrará el piano
y seré como un sueño en el patio perdido
donde un día reíamos tomados de la mano.

Si vuelvo a Paraná te contaré mi vida
mirando aquel antiguo jacarandá que es mío.
Me mostrarás la tarde lentamente abolida
y una estatua con rosas, desnuda, junto al río.

Me dirás que los años han pasado, que, a veces
alguien regresa y abre unos libros, llorando.
Detrás de las hortensias la amada que me ofreces
interminablemente me seguirá esperando.

Si vuelvo a Paraná veré la primavera
que nace entre los hombres justos que he conocido
y una botella rota confirmará la espera
del relámpago quieto de un cuchillo caído.

Recordaré sus nombres, sus rostros memorables;
gravemente estarán sentados en la plaza
y vendrán en los largos ocasos entrañables
hasta la esquina oscura donde estaba mi casa.

Así será si vuelvo a Paraná algún día.
La vehemente glicina, repetirá los graves
crepúsculos ornados. Y tu melancolía
me tenderá las manos de olvido. Con las llaves.

ALFONSO SOLA GONZALEZ
"Entre Ríos cantada" de Luis A. Ruíz
pág. 177 - Edic. Zamora - 1955 -

DRAMA

I

Por el agua iba un navío.
Iba por el agua del río.

Fuéramos yo en ese barco;
fuéramos por el agua del río,
si no estuviera aquí preso

muerto de amor en la orilla
besando labios perdidos.
¿De quién? ¿En qué falsa orilla?

Fuéramos por el agua del río.

II

No subas en esa nave
porque está muerta esa nave.

Velas no tienen ni tiene
marinero que la mande.

No subas amor a esa nave.

Nave de madera amarga
con un rey muerto, amarillo.
No subas en esa nave.

Río de peces que gimen,
¿adónde irá ese barco sin marino?

No va hacia donde van
los navíos.
(No subas en esa nave
que va muerta por el río)

ALFONSO SOLA GONZALEZ
"La Casa Muerta" - 1940 -